martes, 11 de octubre de 2011

EL CABELLO EN EL ANTIGUO EGIPTO


La belleza y el estilo eran sumamente importante para los antiguos egipcios, tanto para hombres como para mujeres. Y dentro de la belleza prestaban especial atencion al cabello como adorno y referente de hermosura.

De niños era frecuente que los niños llevaran el cabello rasurado con una trenza lateral, sobretodo dentro de la nobleza, tanto en niños como en niñas, al llegar a la edad adulta los chicos se cortaban esta trenza y la ofrecian a los dioses, y las niñas se la soltaban pues solian ya llevar cabello largo.
Dentro de las clases inferiores se copiaban los estilos de peinado de la nobleza en la medida de lo posible.
Los hombres solian llevar los cabellos rasurados o cortos o segun las dinastias o épocas las modas cambiaban a trenzados en forma de casquetes. Las pelucas eran usadas frecuentemente en todas las clases sociales, tanto en hombres como en mujeres. Se elaboraban de lanas, pelo de camello o cabello natural, tambien se usaban los postizos y las extensiones trenzadas. Las pelucas más sencillas, acostumbraban a estar hechas de fibra vegetal, las de clase media contenían además cabello humano, únicamente los ricos, podían permitirse las elaboradas únicamente con cabello humano. Otra de las ventajas de la peluca en referencia a los parásitos, era que las pelucas se quitaban regularmente, y así los piojos se mantenían lejos de su fuente de alimentación.



Los bichitos no eran muy respetuosos con las clases sociales, ya que prefieren un hábitat limpio y aseado a una cabeza sucia, puesto que la mugre dificulta su alimentación, así que ni faraones ni princesas se veían libres de esta molesta plaga, de hecho se han encontrado en varias de ellas y en un par de faraones. Estas pelucas se adornaban con profusion de flores, cuentas, joyas según la categoria social de quien las llevara, pero aun la mujer mas sencilla y pobre de Egipto se adornaba y enjoyaba los cabellos.

Tanto el cabello natural como las pelucas se trenzaban y se acondicionaban con unguentos y aceites, como por ejemplo la grasa de leon, con la esperanza de clonar su espléndida melena, o siguiendo la misma lógica, las resistentes púas del puerco espín aplicándose su grasa. El aceite de ricino era un ingrediente muy apreciado en tónicos capilares, y se recetaba para hacer que "el pelo de las mujeres crezca frotándose la cabeza" con él. También existían recetas para la caspa, y la ocultación de las canas se resolvía con tintes de henna.Los aceites tambien servian para modelar el peinado y darle aroma y brillo. En un clima tan tórrido la cabeza afeitada o el pelo muy corto hubieran sido las soluciones más prácticas, aunque también hubiera sido necesario algún tipo de cobertura para resguardarse del sol. Así que la peluca fue la solución más sencilla que un pañuelo o turbante, ya que su estructura reticular permitía la transpiración. Lógicamente, las pelucas evolucionaron, indicando riqueza, condición social o filiaciones religiosas de su portador.


 El cabello natural se trataba con henna y con aceites, y se ondulaba con rollos de     madera o metal , digamos que ya existian los rulos y las tenacillas.

Mas largo o mas corto el estilo de peinado o peluca era recto y con flequillo, a veces con distintas longitudes de trenzados. En las ceremonias y eventos importantes la peluca era esencial, aunque debajo el cabello iba a su vez cuidado y trenzado como evidencian varias momias encontradas.


Cuentas de oro, semillas, lazos de lino, flores, coronas y diademas tanto de metales como de flores, todo servía para embellecer el cabello de las coquetas egipcias.


Los sacerdotes , para cumplir sus funciones de limpieza y pulcritud y evitar piojos e impurezas llevaban rasurado todo su cuerpo.
La mujer pretendia emular a la diosa Hathor , llamada con toda razón "La de Hermosas Trenzas y Hermosos Pechos".
Todo esto iba acompañado con la literatura de la época, en el Cuento de los dos hermanos podemos leer:
-"Ponte tu peluca y acostémonos"
Un poema de amor de la misma época utiliza también el pelo para indicar la intensidad de sentimientos de una mujer locamente enamorada:
-"Mi corazón se ve de nuevo invadido por tu amor cuando solo está trenzada la mitad de mi melena....Dejaré de preocuparme por mi peinado, y me pondré una peluca para estar lista".
En otro poema de amor, un hombre desconsolado, pide a su amada:
-"Arroja el dogal sobre mí con su pelo"(no especifica, si pelo natural o peluca)


La realeza contaba con peluqueros y barberos que cuidaban tanto de su pelo natural como de las pelucas. Tanto mujeres como hombres se ponían a diario en manos de los peluqueros, barberos, manicuristas, masajistas, maquilladores.... al menos esto es lo que parece indicarnos las representaciones oficiales.

Solo en el caso de la familia amárnica tenemos la seguridad absoluta de que llevaban el cráneo rasurado. Hay gran cantidad de representaciones en las que aparecen tanto la pareja real, como las princesas luciendo sus alargadas cabezas afeitadas.
Pero en la vida real, las clases trabajadoras se conformaban con ir al barbero/peluquero de vez en cuando para que les rasurase el cráneo. Para ello, hacían cola al aire libre y esperaban su turno echando un sueñecito a la sombra.
La peluca nubia debe su nombre a la forma de peinado característico de los mercenarios procedentes de Nubia. Este arreglo de pelo al principio estuvo asociado al ejército. Amenhotep III fue el primer faraón en llevar ese estilo de peinado en punta, para el cual debía de cortarse el pelo muy arriba de la nuca y hacerlo caer por delante formando puntas.


Posteriormente, Amenhotep III complicó un poco más su peinado favorito de cabellos cortos y forma redondeada, añadiendo tres capas de pelo superpuestas enmarcando el rostro.

Debió de entusiasmarse mucho Nefertiti con la innovación de su suegro, bueno,( o más bien con la de su "Fabricante de Pelucas y Peluquero Real" ya que este cargo aparece sobre el 2500 a. C.) la reina, aunque representada con una gran variedad de pelucas, convierte a este en su peinado más emblemático, y aún se le añade cinco e incluso seis estratos de pelo. Aunque otras mujeres de la época amarniense también lo utilizaran, su estilo sigue siendo propio.

Reproducción de una imagen de Amenhotep III con la peluca nubia, el color azul hace referencia al pelo de los dioses el cual creían estaba formado por lapislázuli. (curiosamente similar al peinado que hoy en dia llamamos Bob)

Christian Jacq, en su libro "Las egipcias" comenta que la parturienta debía de estar desnuda con el pelo suelto, pues debía de estar libre de cualquier nudo que dificultara el parto.
En las representaciones de partos que he visto, siempre se ve el momento del nacimiento, apareciendo así la madre con el pelo suelto.


En cambio, en el tema de la lactancia, sí nos encontramos el cabello recogido. Joyce Tyldesley, nos dice:

Hay también una ostraca, que nos muestra a una mujer sentada en un taburete o cama, cuidándola recién nacida. Cuando está sentada en el taburete, usa solamente un collar y una faja alrededor de sus caderas, su pelo vendado encima de su cabeza, cayendo hacia abajo en mechones gruesos. Las mujeres jóvenes que la atienden, se visten la misma manera. Usa generalmente un vestido de lino y una peluca con un cono del ungüento sobre él. Las criadas, sostienen los espejos y le lavan a menudo los pies.
No especifica que ostraca cita, ni si durante el parto el cabello estaba recogido de esta forma, pero he encontrado este ejemplo en las tumbas de Deir el-Medina.





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